
Los azulejos cerámicos son un material de acabado.
Los requisitos para su apariencia son muy altos, y cualquier rastro de pintura arruina el aspecto del azulejo.
Por otro lado, los discos de diamante para hormigón son herramientas para trabajos duros.
El hormigón casi siempre está cubierto con materiales de acabado, por lo que no se aplican requisitos tan estrictos.